jueves, 19 de abril de 2012

Los científicos habían encontrado similitudes en el ADN mirocondrial entre los osos polares y los osos pardos. ARCHIVO La especie ártica pertenecía a un linaje escindido de sus primos marrones hace entre 166 mil y 111 mil años Se realizó una investigación basada en el análisis del ADN nuclear procedente de 19 ejemplares de oso polar, 18 ejemplares de oso pardo y 7 ejemplares de oso negro MADRID, ESPAÑA (19/ABR/2012).- El origen de los osos polares como especie independiente tuvo lugar hace unos 600 mil años, por lo que son unas cinco veces más antiguos de lo que se creía, según un estudio que revela, además, que no pertenecieron a un linaje de osos pardos. Estas son las principales conclusiones de un estudio publicado en la portada de la revista científica Science en el que han participado investigadores españoles, de Estados Unidos, Alemania y Suecia. Esta investigación se ha basado en el análisis del ADN nuclear procedente de 19 ejemplares de oso polar (Ursus maritimus), 18 ejemplares de oso pardo y 7 ejemplares de oso negro. Las diferencias detectadas entre los genomas indican que la especie polar y la parda divergieron de un ancestro común hace unos 600 mil años, según informó el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) español, en una nota de prensa. El nuevo hallazgo supone una evolución "mucho más similar" al del resto de los mamíferos árticos (el zorro polar, por ejemplo, se separó de su linaje original hace unos 900 mil años). La investigadora en la Estación Biológica de Doñana del CSIC Jennifer Leonard subrayó que sus adaptaciones específicas, como el pelo blanco, la piel negra y la envoltura de sus pies, son ahora "menos sorprendentes". Sin embargo, en artículos previos los científicos habían encontrado similitudes en el ADN mirocondrial (procedente de la madre) entre los osos polares y los osos pardos (U. arctos). Leonard encontró la explicación de estas similitudes entre el ADN mitrocondrial de las dos especies en la posible hibridación entre hembras pardas y machos polares, cuya descendencia se integró finalmente con la población polar. Debido a las investigaciones anteriores, la comunidad científica asumió que la especie ártica pertenecía a un linaje escindido de sus "primos marrones" hace entre 166 mil y 111 mil años y que habían experimentado una rápida adaptación a las condiciones polares. Sin embargo, el cambio de paradigma puesto de manifiesto ahora sugiere que podrían ser mucho más sensibles de lo que se pensaba ante los posibles efectos del cambio climático. Y es que, según el CSIC, esta especie no sólo se enfrenta a la desaparición de su hábitat a causa del deshielo glacial. Para la investigadora Leonard, este hecho "les obliga a colonizar regiones habitadas por los humanos donde su supervivencia se ve comprometida". "Si perdiéramos al oso polar en nuestra era deberíamos preguntarnos hasta qué punto hemos dificultado su supervivencia, ya que ellos fueron claramente capaces de resistir otras épocas más cálidas en el pasado", aseguró esta científica.


La Unión Europea (UE) propondrá avanzar hacia una economía respetuosa con el medio ambiente y socialmente integradora a nivel mundial en la próxima Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20.

"Crear una economía verde e integradora para la construcción de un desarrollo sostenible", esa es la receta que la UE defenderá de Rio+20 para hacer frente a los retos que plantean la pobreza y el cambio climático, explicó hoy la ministra danesa de Medio Ambiente, Ida Auken, en una rueda de prensa.

Auske, que ha ejercido de anfitriona en el Consejo informal de ministros de Medio Ambiente celebrado ayer y hoy en Horsens (Dinamarca), destacó la importancia de abordar de manera conjunta los aspectos sociales, económicos y medio ambientales para lograr soluciones, ya que estos son "inseparables".

Europa acude a la cita, que se celebrará del 20 al 22 de junio en Río de Janeiro (Brasil), dispuesta a sentarse a la mesa con sus socios internacionales para lograr avances y escuchar todas las propuestas, en palabras de Auken.

En particular, los Veintisiete tendrán que negociar con el bloque de países latinoamericanos que, liderados por Colombia, han puesto encima de la mesa sus propias iniciativas que ponen el acento en el contenido social y en la erradicación de la pobreza.

"El concepto es cercano, ya que la UE habla de una economía verde integradora, no estamos hablando solo de medio ambiente y economía, también nos damos cuenta de las consecuencias sociales y de justicia que tienen estas políticas", agregó.

España tratará de facilitar ese consenso necesario a ambos lados del Atlántico gracias a sus vínculos históricos, culturales y lingüísticos con los países latinos, tal y como explicó el Secretario de Estado español de Medio Ambiente, Federico Ramos, en declaraciones a Efe.

"España entiende que merece la pena trabajar por conectar la economía verde con los objetivos de desarrollo sostenible", aseguró el secretario de Estado.

Para Ramos, que además ostenta la presidencia del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), el acuerdo es posible si "todos trabajamos por él" y consideró que el matiz de inclusividad que aporta el enfoque europeo en su apuesta por la economía verde puede ser un puente hacia el acuerdo con sus socios latinos.

Bruselas ha establecido una lista con cinco prioridades para las negociaciones de Rio+20: el uso eficiente de los recursos y la gestión de los residuos, la tierra y la biodiversidad, la energía, los océanos y el agua; los "pilares de la vida", en palabras del comisario europeo de Medio Ambiente, Janez Potocnik.

Potocnik se mostró realista antes que optimista de cara al encuentro debido al peso de la crisis económica y financiera, pero destacó la importancia de la sostenibilidad, ya que en el medio ambiente, "igual que el sector financiero, si se usa más de lo que se tiene, luego puede ser doloroso pagarlo de vuelta".

Otra de las cuestiones que están encima de la mesa de Rio+20 es el establecimiento de unas metas u objetivos concretos sobre desarrollo sostenible por parte de la comunidad internacional, una idea sobre la que Potocnik se ha mostrado a favor, pero sobre la que existe escaso consenso.

El secretario de Estado español señaló que existe interés por adoptar este tipo de medidas, pero que aún hay muchas resistencias y problemas por parte de varios países que hacen difícil que se logre un acuerdo en este sentido en Río+20.

En cualquier caso, Ramos destacó que los países europeos tienen claro que de la conferencia "tiene que salir un mensaje de compromiso hacia un desarrollo sostenible" y que trabajará por ello.EFE

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